INTRODUCCIÓN

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JOAQUÍN GÓMEZ CARRILLO, escritor de Cieza (Murcia), España. Es el autor del libro "Relatos Vulgares" (año 2004), así como de la novela "En un lugar de la memoria" (año 2006). Ha publicado igualmente cuentos, poesías y relatos en revistas culturales, como "La Sierpe y el Laúd", "Tras-Cieza", "La Puente", "La Cortesía", "El Ciezano Ausente", "San Bartolomé" o "El Anda"; o en el libro editado por Vita Brevis titulado "El hilo invisible". Así mismo, participa como articulista en el periódico "El Mirador de Cieza" bajo el título genérico: "El Pico de la Atalaya" (antes "La República de Cieza"). Ha publicado en internet el "Palabrario ciezano y del esparto".

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22/12/13

De la Bonaigua al cielo

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El invierno en el bosque mediterráneo
Unos 500 metros de altura tendrá el Pico de la Atalaya, contando desde el Molino hasta arriba. Pues imagínense cuatro veces la Atalaya y una carretera que subiera hasta allí. Eso sería más o menos el Puerto de La Bonaigua, en la provincia de Lérida. ¡Qué emocionante es atravesar este paso de alta montaña camino del Valle de Arán!

Eso es lo que hicimos, Mari, nuestras hijas y yo, en el sexto día de aquel viaje a Cataluña que realizamos a finales de la década de los noventa: cubrir con nuestro coche el trayecto desde Seo de Urgel hasta Viella.

Por la mañana habíamos abandonado el bonito camping al lado del río Valira y dejado atrás el pueblo cuyo obispo, junto con el presidente de la República francesa, es copríncipe (jefe de estado) de Andorra. Entonces habíamos tomado una de las rutas más atractivas que recuerdo de aquel viaje: la carretera hacia Sort (el pueblecico de la lotería), que luego, sin dejar de correr junto al río Noguera Pallaresa, nos iba acercando valle arriba a la majestuosidad de los Pirineos. Toda una aventura, conducir despacio por aquella carreterilla curvosa y descubriendo lugares de una naturaleza sin igual.

En Sort, donde la gente cree que reside la “suerte” del azar de la lotería y acude a comprar décimos a la “Bruja de Oro” como si fuera su salvación, nos detuvimos a almorzar plácidamente y darnos un garbeo por sus callejas (en la farmacia del pueblo compramos unas pastillujas porque a una de mis hijas le dolía la garganta). El pan era muy bueno en los hornos de estos pueblecicos pirenaicos y nos hicieron unos bocadillos riquísimos, que comimos con unos refrescos en un parquecillo que se asomaba al mentado río Noguera Pallaresa.

Más adelante, en Llavorsí, donde las casas tenían altos tejados de pizarra para escurrirse del peso de la nieve en invierno, nos paramos a ver los descensos por el río en barcas zódiac; como hacen aquí en el Segura en verano, pero con más emoción en aquel río de aguas bravas, sorteando rápidos y peñones. Un cartel, siempre en catalán (la administración de aquella comunidad autónoma ya se caracterizaba por su esfuerzo en hacer desaparecer el español), nos indicaba la dirección hacia Viella, pasando por Esterry d’Aneu, el último pueblo antes de comenzar de lleno la subida del puerto de La Bonaigua.

Esta carretera de alta montaña fue construida en el primer cuarto del siglo XX. Pues antes, el Valle de Arán se hallaba poco menos que sin comunicación con el resto de España. Es por ello que sus habitantes hablaban otra lengua: el occitano, tenían pesos y medidas propios, habían desarrollado una cultura singular y las casas de piedra de sus pueblecicos, cual representaciones artísticas de un Belén gigante, se apiñaban alrededor de sus iglesias románicas buscando la protección divina que la administración terrena no les ofrecía. No obstante, y a causa de las inclemencias del tiempo, que se cebaban precisamente en dicho puerto de montaña y caían nevazos de no te menés, aún después de construido el paso de La Bonaigua, el valle se seguía quedando incomunicado medio año.

Mas es cuando el rey Alfonso XIII visita el Valle de Arán en 1924, cuando dice ¡venga!, aquí no hay más remedio que hacer un túnel, y se ponen manos a la obra. El Túnel de Viella de más de 5 kilómetros de longitud, construido a pico y barreno, fue terminado en 1948 (en la actualidad, otro túnel más moderno discurre paralelo a éste y es por donde pasa una enorme circulación diaria, sobre todo de camiones).

A Viella, la capital del Valle de Arán, llegamos sobre las tres o las cuatro de la tarde, pues antes nos habíamos detenido para disfrutar plenamente del majestuoso paisaje de La Bonaigua. La carretera sube hasta los 2.072 metros de altitud, donde ya no hay vegetación arbórea: sólo los pastizales verdes donde pastan manadas de caballos. Ni que decirse tiene que nos hicimos muchas fotos con la Nikon y correteamos por aquel terreno suave y hermoso en el mes de agosto, queriendo abarcar con los sentidos todas las sensaciones de encontrarnos más cerca del cielo.

Atrás dejábamos una geografía de gran belleza, cuyas aguas corren hacia la vertiente mediterránea (el Noguera Pallaresa es afluente del Segre y éste a su vez, del río Ebro); mientras que una vez traspasado dicho puerto, descenderíamos por una sinuosa carretera, muy bien balizada para las quitanieves en invierno, hacia la vertiente atlántica. Pues el río Garona, que nace dentro del Valle de Arán, es el único río español que corre con sus aguas a Francia, por donde el valle tiene su salida natural, para desembocar en el Océano Atlántico.
©Joaquín Gómez Carrillo
(Publicado el 21/12/2013 en el semanario de papel "EL MIRADOR DE CIEZA")

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Cuentos del Rincón es un proyecto de libro de cuentecillos en el cual he rescatado narraciones antiguas que provenían de la viva voz de la gente, y que estaban en riesgo de desaparición. Éstas corresponden a aquel tiempo en que por las noches, en las casas junto al fuego, cuando aún no existía la distracción de la radio ni el entoncemiento de la televisión, había que llenar las horas con historietas y chascarrillos, muchos con un fin didáctico y moralizante, pero todos quizá para evadirse de la cruda realidad.
Les anticipo aquí ocho de estos humildes "Cuentos del Rincón", que yo he fijado con la palabra escrita y puesto nombres a sus personajes, pero cuyo espíritu pertenece sólo al viento de la cultura:
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* Tres mil reales tengo en un cañar
* Zuro o maúro
* El testamento de Morinio Artéllez
* El hermano rico y el hermano pobre
* El labrador y el tejero
* La vaca del cura Chiquito
* La madre de los costales
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Frases para la reflexión:

"SE CREYÓ LIBRE COMO UN PÁJARO, Y LUEGO SE SINTIÓ ALICAÍDO PORQUE NO PODÍA VOLAR"

"SE LAMÍA TANTO SUS PROPIAS HERIDAS, QUE SE LAS AGRANDABA"

"SI ALGUIEN ES CAPAZ DE MORIR POR UN IDEAL, POSIBLEMENTE SEA CAPAZ DE MATAR POR ÉL"

"SONRÍE SIEMPRE, PUES NUNCA SABES EN QUÉ MOMENTO SE VAN A ENAMORAR DE TI"

"SI HOY TE CREES CAPAZ DE HACER ALGO BUENO, HAZLO"

"NO SABÍA QUE ERA IMPOSIBLE Y LO HIZO"

"NO HAY PEOR FRACASO QUE EL NO HABERLO INTENTADO"