INTRODUCCIÓN

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JOAQUÍN GÓMEZ CARRILLO, escritor de Cieza (Murcia), España. Es el autor del libro "Relatos Vulgares" (año 2004), así como de la novela "En un lugar de la memoria" (año 2006). Ha publicado igualmente cuentos, poesías y relatos en revistas culturales, como "La Sierpe y el Laúd", "Tras-Cieza", "La Puente", "La Cortesía", "El Ciezano Ausente", "San Bartolomé" o "El Anda"; o en el libro editado por Vita Brevis titulado "El hilo invisible". Así mismo, participa como articulista en el periódico "El Mirador de Cieza" bajo el título genérico: "El Pico de la Atalaya" (antes "La República de Cieza"). Ha publicado en internet el "Palabrario ciezano y del esparto".

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17/11/13

¡Paga, paga ya!

 .
Arboledas en otoño
Ahora recuerdo el viaje que hicimos a Cataluña hace ya unos cuantos de años, Mari, nuestras tres hijas y yo; a finales de los noventa sería, porque el otoño antes se había casado en la catedral de Barcelona la infanta Cristina con el genares ese del Urdangarín, y mis hijas, que se empaparon del evento por la tele, querían contemplar los lugares de la ceremonia.

Salimos de Cieza temprano, como siempre hacíamos en los viajes con el coche; además, con la emoción de la partida no nos costaba trabajo abandonar el sueño y estábamos en pie antes del amanecer; no obstante, siempre me gustaba dejar el R-19 cargado la noche antes con los apichusques del camping y demás equipaje.

En el trayecto de ida sólo hicimos una escala a eso de media mañana, y fue en Peñíscola, para estirar las piernas y recorrer su singular casco histórico, encaramado en una península rocosa y rematado por un castillo (antiguamente, el istmo de arena que la une a la costa se inundaba y quedaba convertida en isla, como el Monte San Michel en Francia cuando suben las mareas). Ni que decirse tiene que visitamos el que fuera palacio pontificio del papa Luna (Benedicto XIII) y su sucesor (Clemente VIII). Pues ya sabrán ustedes que entre finales del siglo catorce y principios del quince, la Iglesia Católica sufrió el llamado “gran cisma de occidente”, por tensiones políticas sobre todo entre los reinados más influyentes (los de Castilla y Aragón entre ellos). De modo que los poderes terrenos quería mandar también en los asuntos divinos (yo creo que ahora ocurre a la inversa, que los prebostes de la Iglesia quieren influir en la política mundana), por lo que llegaron a coexistir al mismo tiempo papas en Roma, papas en Aviñón y papas en España (¡si no quieres caldo, tres tazas llenas!) A partir de Valencia para arriba, íbamos ya por la autopista de peaje, y después de haber visto Peñíscola y echarnos fotos con la Nikon en sus históricas murallas, paramos más adelante para comer en un área de esas gigantes donde se ve gente de todas las razas y nacionalidades que suben o bajan por este corredor mediterráneo. Nosotros dejamos el auto cerca de unas cristaleras y desde adentro no le quitamos el ojo de encima, pues en esos lugares súper concurridos te limpian el coche en menos que canta un gallo y te amargan el viaje.

Ya cerca de la ciudad condal, nos metimos por la autovía de Castelldefels, que siguiéndola toda para adelante te deja en la mismísima Plaza de España de Barcelona, un lugar impresionante con la vista majestuosa del Palacio Nacional y demás arquitectura proveniente de la Exposición Universal de 1929, compartida con Sevilla. Entonces sí que sabían construir bien los pabellones de las “expo”, no como ahora, que todo es cartón piedra y una vez acabado el evento ya no se sabe qué utilidad darle a la cosa.

Allí, en la avenida Reina María Cristina, nos detuvimos un rato para contemplar la grandiosidad del entorno y después regresamos hacia el Prat del Llobregat, donde teníamos el cámping: un vasto recinto lindante con la playa al que se accedía por una carreterilla que bordeaba la cabecera de pista del aeropuerto (recuerdo que siempre que pasábamos, había gente junto a la valla viendo y casi tocando con la mano los grandes jumbos de líneas aéreas rusas y del norte de Europa, que estaban a la espera de la orden de la torre de control para tomar carrerilla y despegar). El camping era grande como una ciudad, lleno de arbolado y con toda clase de servicios, y mientras colocábamos las tiendas, las chichas se fueron hacia las piscinas a disfrutar como delfines.

Pero desde que pasamos el Ebro hacia arriba, habíamos descubierto dos cosas: el esfuerzo de la administración autonómica por eliminar todo cartel o información en español en cualquier parte y el hecho de que allí hasta respirar cosa costaba perras. Nosotros, acostumbrados a viajar por autovías públicas gratis por otras partes de España, nos dimos cuenta que en Cataluña era imposible moverse con el coche sin tener que ir aflojando la cartera; peajes que pagábamos siempre con tarjeta en los controles. Pero nos ocurrió, no sé en qué tramo de autovía, que había que apoquinar cuatrocientas pelas cada pocos kilómetros: ¡un robo! Y aquellos genares, para ahorrarse gastos de personal, habían colocado junto a las barreras unas máquinas con unos embudos, a los que había que lanzar las monedas justas y salir pitando hasta el siguiente control. Mas recuerdo que Mari conducía y, así de primeras, nos quedamos un poco sin saber cómo hacer; entonces unos fulanos con prisa empezaron a decirnos por atrás a voz en grito: “¡Pagueu, pagueu, ja!”
©Joaquín Gómez Carrillo
(Publicado el 16/11/2013 en el semanario de papel "EL MIRADOR DE CIEZA")

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Cuentos del Rincón

Cuentos del Rincón es un proyecto de libro de cuentecillos en el cual he rescatado narraciones antiguas que provenían de la viva voz de la gente, y que estaban en riesgo de desaparición. Éstas corresponden a aquel tiempo en que por las noches, en las casas junto al fuego, cuando aún no existía la distracción de la radio ni el entoncemiento de la televisión, había que llenar las horas con historietas y chascarrillos, muchos con un fin didáctico y moralizante, pero todos quizá para evadirse de la cruda realidad.
Les anticipo aquí ocho de estos humildes "Cuentos del Rincón", que yo he fijado con la palabra escrita y puesto nombres a sus personajes, pero cuyo espíritu pertenece sólo al viento de la cultura:
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* Tres mil reales tengo en un cañar
* Zuro o maúro
* El testamento de Morinio Artéllez
* El hermano rico y el hermano pobre
* El labrador y el tejero
* La vaca del cura Chiquito
* La madre de los costales
* El grajo viejo
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Frases para la reflexión:

"SE CREYÓ LIBRE COMO UN PÁJARO, Y LUEGO SE SINTIÓ ALICAÍDO PORQUE NO PODÍA VOLAR"

"SE LAMÍA TANTO SUS PROPIAS HERIDAS, QUE SE LAS AGRANDABA"

"SI ALGUIEN ES CAPAZ DE MORIR POR UN IDEAL, POSIBLEMENTE SEA CAPAZ DE MATAR POR ÉL"

"SONRÍE SIEMPRE, PUES NUNCA SABES EN QUÉ MOMENTO SE VAN A ENAMORAR DE TI"

"SI HOY TE CREES CAPAZ DE HACER ALGO BUENO, HAZLO"

"NO SABÍA QUE ERA IMPOSIBLE Y LO HIZO"

"NO HAY PEOR FRACASO QUE EL NO HABERLO INTENTADO"